14 November 2005 Poema Puntos De Referencia de Olga Orozco
He acumulado días y noches con amor, con paciencia
?ah, con ira también, un resplandor de tigres en la oscura
desdicha?;
los he petrificado alrededor del sitio donde habito,
que no es más que una pálida espesura en medio de la
enrarecida vastedad,
una exigua sustancia expuesta a los pillajes y a la furia desatada
del tiempo.
He juntado vestigios, testimonios que acreditan quién soy,
credenciales irrefutables como un juego de espejos en torno
de un fulgor,
certezas como cifras esculpidas en humo.
Puedo afirmar que no hay bajo este cielo nada que no perdure
por mis ojos
y que un ínfimo insecto conserva su lugar de honor en mi
muestrario.
No soy menos que un topo; algo más que una hierba.
Sin embargo no encuentro mi verdadera forma ni aun a
plena luz,
por más que me recuente, me recorra y persiga por fuera y por
debajo de la piel.
Siempre hay alguien en mí que dice que no estoy cuando me
asomo,
alguien que se desliza paso a paso a medida que avanzo
hasta dejarme a ciegas, asida solamente a un nombre, a la
ignorancia.
Porque hay prolongaciones inasibles que llegan más allá,
zonas inalcanzables donde tal vez se impriman las pisadas de
Dios,
subsuelos transparentes que se internan a veces en los jardines
de otro mundo
y al regresar expanden un perfume semejante al del alba.
¿Y esos bloques errantes, continentes en fuga como ballenas
blancas
que rozan las fronteras propagando el pavor y no regresan nunca?
¿Y qué fronteras rozan, si he forzado hasta el máximo la vista
y el insomnio
y donde me aventuro no hago pie, me pierdo en los abismos?
¿No he arrojado preguntas como piedras y amores como
escombros
que están cayendo aún, que no han tocado fondo todavía?
Inmenso mi animal desconocido, mi armazón insondable,
mi esfinge nebulosa.
Y ningún emisario, ningún eco, que no sea este cuerpo
inacabado.
Toda una confabulación de lo invisible para indicar apenas
que no soy de este mundo,
sino tan sólo un testimonio adverso contra la proclamada realidad,
una marca de exilio adherida a las grandes cerrazones donde
comienza el alma,
acaso con un himno, quizás con un sollozo.
Pero dime, Señor:
¿mi cara te dibuja?
Otros poemas que te pueden interesar:
- Poema Olga Orozco de Olga Orozco
- Poema El Obstáculo de Olga Orozco
- Poema Con Esta Boca, En Este Mundo de Olga Orozco
- Poema Cantos A Berenice (xiii) de Olga Orozco
- Poema Se Descolgó El Silencio de Olga Orozco
- Poema La Corona Final de Olga Orozco
- Poema En Tu Inmensa Pupila de Olga Orozco
- Poema Esos Pequeños Seres de Olga Orozco
- Poema Un Rostro En El Otoño de Olga Orozco
- Poema El Jardín De Las Delicias de Olga Orozco
- Poema Vuelve Cuando La Lluvia de Olga Orozco
- Poema Rapsodia En La Lluvia de Olga Orozco
- Poema Entre Perro Y Lobo de Olga Orozco
- Poema Aun Menos Que Reliquias de Olga Orozco
- Poema Ésa Es Tu Pena de Olga Orozco
Poema Puntos De Referencia de Olga Orozco En Poemas Corazón encuentras la mejor selección de poemas, poesía, fábulas, prosas, versos y escritos de tus poetas favoritos. No dejes de visitar los artículos relacionados, donde podrás endulzarte con estupendos poemas de amor, infantiles, para la familia, de amistad, religiosos, y muchos más.
Sin Comentarios
