25 June 2007 Poema Aquí Entre La Verde Juncia de Luis De Gongora
Aquí entre la verde juncia
Quiero (como el blanco cisne
Que envuelto en dulce armonía,
La dulce vida despide)
Despedir mi vida amarga
Envuelta en endechas tristes,
Y querellarme de aquélla
Tan hermosa como libre.
Descanse entre tanto el arco
De la cuerda que le aflige,
Y pendiente de sus ramos
Orne esta planta de Alcides,
Mientras yo a la tortolilla
Que sobre aquel olmo gime,
Le hurto todo el silencio
Que para sus quejas pide.
Bellísima cazadora,
Más fiera que las que sigues
Por los bosques cruel verdugo
De mis años infelices:
Tan grandes son tus extremos
De hermosa y de terrible,
Que están los montes en duda
Si eres diosa o si eres tigre.
Préciaste de tan soberbia
Contra quien es tan humilde
Que, considerados bien,
Todos los monteros dicen
Que los dos nos parecemos
Al roble que más resiste
Los soplos del viento airado:
Tú en ser dura, yo en ser firme.
En esto sólo eres roble,
Y en lo demás flaca mimbre,
No sólo a los recios vientos,
Mas a los aires sutiles.
Ya no persigues, cruel,
Después que a mí me persigues,
A los ciervos voladores
Ni a los fieros jabalíes.
Ni de tu dichoso albergue
Las nobles paredes visten
Los despojos de las fieras
Que, como a mí, muerte diste.
No porque no gustes de ello,
Sino porque no te obligue
El encontrarme en la caza
A que siquiera me mires.
Los monteros te suspiran
Por todos estos confines,
Y el mismo monte se agravia
De que tus pies no le pisen,
Por el rastro que dejaban
De rosas y de jazmines,
Tanto que eran a sus campos
Tus dos plantas dos abriles.
Haz tu gusto, que yo quiero
Dejar (pues de ello te sirves)
El espíritu cansado
Que mis flacos miembros rige.
Conseguiremos en esto
Ambos a dos nuestros fines:
Tú el de cruel en dejarme,
Yo el de leal en morirme.
Tú, rey de los otros ríos,
Que de las sierras sublimes
De Segura al Oceano
El fértil terreno mides,
Pues en tu dichoso seno
Tantas lágrimas recibes
De mis ojos, que en el mar
Entran dos Guadalquivires,
Ruégote que su crueldad
Y mi firmeza publiques
Por todo el húmedo reino
De la gran madre de Aquiles,
Porque no sólo en las selvas,
Mas los que en las aguas viven
Conozcan quién es Daliso
Y quién es la ingrata Nise.
Otros poemas que te pueden interesar:
- Poema Entre Los Sueltos Caballos de Luis De Gongora
- Poema Vuela, Pensamiento, Y Diles de Luis De Gongora
- Poema Del Marqués De Santa Cruz de Luis De Gongora
- Poema Para El Principio De La Historia Del Señor Rey Don Felipe Ii, De Luis De Cabrera de Luis De Gongora
- Poema Al Nacimiento De Cristo Nuestro Señor de Luis De Gongora
- Poema A Un Sueño de Luis De Gongora
- Poema A Un Tiempo Dejaba El Sol de Luis De Gongora
- Poema Hermana Marica de Luis De Gongora
- Poema Los Dineros Del Sacristán de Luis De Gongora
- Poema A Don Luis De Vargas de Luis De Gongora
- Poema A Una Rosa(luis De Gongora Y Argote) de Luis De Góngora Y Argote
- Poema Lloraba La Niña de Luis De Gongora
- Poema Al Serenísimo Infante Cardenal de Luis De Gongora
- Poema A Don Pedro De Cárdenas, En Un Encierro De Toros de Luis De Gongora
- Poema Noble Desengaño de Luis De Gongora
Poema Aquí Entre La Verde Juncia de Luis De Gongora En Poemas Corazón encuentras la mejor selección de poemas, poesía, fábulas, prosas, versos y escritos de tus poetas favoritos. No dejes de visitar los artículos relacionados, donde podrás endulzarte con estupendos poemas de amor, infantiles, para la familia, de amistad, religiosos, y muchos más.
Sin Comentarios

