30 October 2004 Poema Colección Reservada De Sonetos Votivos (x) de Tomás Segovia
Tu carne olía ricamente a otoño,
a húmedas hojas muertas, a resinas,
a cítricos aceites y a glisinas
y a la etérea fragancia del madroño.
Hábil como una boca era tu coño.
Siempre había, después de tus felinas
agonías de
Sin Comentarios

